Los canales de Varsovia




          En la Varsovia del siglo XIX prácticamente no existía red hidráulica ni canalización que funcionase bien. Sokrates Starynkiewicz, el general ruso que ejercía funciones del presidente de Varsovia (1875-1892), se encargó de solucionar ese problema. Gracias a su obstinación y una honradez excepcional, en el periodo de las represiones zaristas más fuertes tras el Levantamiento de Enero, logró transformar una Varsovia descuidada y provinciana en una ciudad moderna.
          Durante su mandato se puso en marcha un servicio de tranvías a caballos, se introdujeron los teléfonos, se plantaron los árboles, se alumbraron y repararon las calles, se construyeron calzadas nuevas (desde el año 1889 de hormigón), se ordenaron los mercados (se creó, entre otras cosas, Hala Mirowska y Hala en Koszyki), y también se construyó una iglesia nueva en Brodno.
          Sin duda alguna, el logro más significativo del presidente Starynkiewicz fue la creación de una red hidráulica moderna y el alcantarillado. El proyecto se lo encomendó a William Lindley, un ingeniero inglés que proyectaba y construía empresas similares en más de 30 ciudades europeas, entre otros en Hamburgo, Basilea y San Petersburgo.
          En 1881 se firmó un contrato con W. Lindley. Las obras empezaron en 1883 y continuaron durante los siguientes años. Ya en 1886 desde la Estación de Filtros en la calle Koszykowa comenzó a correr agua por primera vez, también se terminó la construcción del primer colector de la canalización municipal. Hasta el año 1900 la inversión costó alrededor de 17 millones de rublos (el presupuesto anual de Varsovia era de 2,5 mln rublos).
          Proyectando la canalización de Varsovia se tomó en consideración un declive natural de terreno desde el sur hasta el norte, paralelo al curso del Vístula. De acuerdo con esta dirección se construyeron canales por los cuales corrían aguas de albañil, aguas residuales industriales y precipitaciones. Las aguas negras salían por varios sitios del Vístula preparados para este fin.
          Los canales de Varsovia tenían forma de un huevo puesto al revés. Estaban hechos del ladrillo puesto sobre un mortero de cemento y de las tuberías de sílice. Según la sección estaban divididos en once clases. El tamaño de los más pequeños era de 60x90 cm y el de los más grandes de 160x210 cm. Después del año 1889 se añadieron unos 20-30 cm de altura a los ya existentes. Así pues los canales más grandes medían 160x240 cm. En las calles, a cada 80 metros, se instalaron bocas de entrada para las aguas pluviales.

          En el momento de estallido del Levantamiento de 1944, que iba a durar 3-4 días, nadie pensaba en la utilidad de los canales para la comunicación entre los insurgentes. Sin embargo, las luchas se prolongaron y los puestos rebeldes se aislaron unos de otros. Entonces apareció el problema de unirlos. Se aprovechó la red de canalización para la comunicación, el transporte de armas y balas y, posteriormente, para la evacuación de numerosas fuerzas insurreccionales de los barrios arruinados.
          Con la colaboración de los obreros de los canales se intentó trazar la conexión subterránea entre Powisle y Stare Miasto, Stare Miasto y Srodmiescie. Por recomendación de la Agrupación de Comunicación de la Jefatura del Ejército Patriótico se sacó de las oficinas de la Dirección de la Red Hidráulica y Canalización (situadas en la calle Lipowa) una monografía que contenía los planos de la red de las alcantarillas de Varsovia y una anotación de sus diámetros. Basándose en esos planos se analizó la posibilidad de aprovechar los canales como vías de comunicación para unir a los insurgentes.
          En los canales se crearon unas patrullas especiales, de las cuales formaban parte sobre todo las mujeres y los muchachos jóvenes, por lo general los scouts. Era muy importante que el miembro de una patrulla fuese delgado y bajito por el tamaño de los canales, cuya altura en los casos extremos alcanzaba apenas 110 cm. Hay que tener en cuenta que el canal no estaba seco, por allí corría agua que a veces subía hasta las rodillas o incluso hasta la cintura. Como no había luz en los canales, había que tener predisposiciones especiales para poder con la tarea.


 
Un insurgente adulto al aldo del canal más pequeño

          Se crearon los Pelotones de Transmisiones Especiales, que fueron sometidos a la Jefatura Principal del AK (Armia Krajowa – Ejército Patriótico polaco) y cuidaban el servicio de vías subterráneas.
          Se trazaron numerosas vías principales por los canales:
          Stare Miasto - Zoliborz: longitud unos 3 060 m, el registro en Zoliborz en la esquina de las calles Stoleczna (en actualidad es la calle J. Popieluszki) y Krasinskiego, el registro en Stare Miasto en la calle Dluga al lado de la plaza Krasinskich
          Zoliborz - Srodmiescie: : longitud unos 4 830 m, el registro en Zoliborz en la esquina de las calles Stoleczna (en actualidad es la calle J. Popieluszki) y Krasinskiego, el registro en Srodmiescie en la calle Zgoda
          Stare Miasto - Srodmiescie: longitud unos 1 600 m, el registro en Stare Miasto en la calle Dluga al lado de la plaza Krasińskich, el registro en Srodmiescie en la calle Nowy Swiat al lado de la calle Warecka
          Stare Miasto - Srodmiescie: : longitud unos 1 370 m, el registro en Stare Miasto en la calle Danilowiczowska (actualmente Nowy Przejazd), el registro en Srodmiescie en la calle Mazowiecka al lado de calle Swietokrzyska




La vía subterránea de Starowka a Srodmiescie



          Stare Miasto - la plaza Bankowy: longitud unos 1 430 m, el registro en Stare Miasto en la calle Dluga al lado de la plaza Krasinskich, el registro en la plaza Bankowy al lado del edificio en la calle Senatorska 40
          Srodmiescie Płd (Srodmiescie Sur) - Mokotow: longitud unos 2 080 m, el registro en Srodmiescie en la Avdenida Ujazdowskie 43 al lado de la calle Wilcza, el registro en Mokotow en la calle Wiktorska al lado de la calle Pulawska
          Srodmiescie Płd - Mokotow por Lazienki: longitud unos 3 700 m, el registro en Srodmiescie en la Avenida Ujazdowskie 43 al lado de calle Wilcza, el registro Mokotow en la calle Wiktorska al lado de la calle Pulawska
          Czerniakow - Mokotow: longitud unos 3 790 m, el registro Czerniakow en la calle Zagorna, el registro Mokotow en la calle Wiktorska al lado de calle Pulawska
          Ochota - Srodmiescie: longitud unos 1 000 m, el canal muy estrecho y bajo, un túnel desde Reduta Wawelska hasta el registro en la calle Wawelska 60, el registro Srodmiescie en la calle Prokuratorska en Kolonia Staszica

          En la primera etapa del Levantamiento se utilizaban los canales para la transmisión y para transportar armas, balas y materiales de apósito. A través de los canales también llegaba el correo insurreccional hasta los respectivos barrios combatientes.
          Se unieron dos barrios, Srodmiescie con Starowka, por medio de una línea telefónica especial. El cable pasaba por los canales. El contacto establecido por primera vez el 15 de agosto se mantuvo hasta el momento del abandono de Stare Miasto por las tropas resistentes.

          Al principio los alemanes no apreciaban la importancia de los canales en el Levantamiento de Varsovia. El general von dem Bach ignoraba los informes sobre el uso de las alcantarillas por los sublevados. Tan sólo después de la desaparición de los defensores de Stare Miasto, el mando alemán se dio cuenta de que los insurrectos podían atacar por la retaguardia. Además, se descubrió la secreta red telefónica de los canales.
          A partir de aquel momento los alemanes intentaban imposibilitar el uso de los canales a los polacos. Aislaban sus tramos, ocupaban los registros, metían micrófonos de escucha en los pozos. Al oír ruidos producidos por la gente que se encontraba bajo tierra, tiraban allí granadas, latas de gas tóxico y lacrimógeno, disparaban en el abismo de los canales con las ametralladoras. Construían barreras de vigas aceradas, maderos y bolsas llenas de arena que servían para hacer subir el agua e impedir el paso.
          El general Von Dem Bach confesó más tarde que también él había usado los canales para pasar espías clandestinamente, sobre todo a los volksdeutsche o los ucranianos, hasta los terrenos ocupados por los insurgentes. Al realizar su tarea, que consistía en trasmitir la información obtenida, los espías salían de la ciudad junto con las personas civiles.

          A pesar de las dificultades introducidas por los alemanes, el servicio en los canales funcionaba hasta el final del Levantamiento. Las chicas y los chicos (en general los adolescentes) trasmitían informes sobre la situación insurreccional, medicamentos y materiales de vendaje, municiones. Aquellas tareas no eran fáciles, ya que la carga explosiva de una sola vez, colgada en el pecho en un saco especial, pesaba 3-5 kg. Una carga más pesada no se hubiera podido llevar en los canales tan estrechos y bajos.
A continuación leemos un fragmento del informe de uno de los participantes de la patrulla en el canal que unía Srodmiescie con Stare Miasto.
          " Bajamos por los pitones de hierro hacia el fondo de un pozo de cemento. El equipo tiene entre diez y veinte personas, incluyendo el guía. Allí abajo nos dan barras de madera de unos 50 cm de longitud. Nos inclinamos, agarramos fuertemente la barra con las dos manos, la colgamos entre las paredes del canal y, en esta posición, levantamos una pierna, echamos la barra hacia adelante y levantamos otra pierna. La espalda roza la bóveda de piedra que empuja hacia el suelo. Después de un momento uno empieza a volverse loco.
          Echamos atrás las barras y seguimos arrodillados. Por debajo corre una sustancia que despide un olor horrible. En el fondo del canal hay arena y, en algunas partes, grava muy aguda. Las rodillas duelen muchísimo, están ardiendo. Nos arrepentimos de haber echado las barras, pero nos arrastramos adelante. Las aguas del río van aclarándose y, lo más importante, el canal está elevándose. Por fin podemos enderezarnos. Llegamos hasta un pozo muy alto con un gancho de hierro. Hemos conseguido trasladar la carga sin mojarla.
          Subimos a duras penas hasta el registro situado en la plaza Krasińskich. Por todas partes hay un resplandor rojo de los incendios y humaradas. Estamos en Starowka.

          Los equipos que pasaban por los canales intentaban colocar indicadores y signos descriptivos para evitar confusiones de caminos y llegadas a rincones sin salida (cosa que ocurría de vez en cuando).
          Los canales no sólo servían para mantener el contacto y aprovisionamiento, sino también para la evacuación. Pasaban por allí numerosos grupos de gente, generalmente completamente armados. La mayoría de ellos se encontró por primera vez en su vida en condiciones tan difíciles y dramáticas. El viaje por los canales era entonces complicado y peligroso.
          El ruido, que era inevitable en aquellas condiciones, aumentaba el riesgo de ser detectado y atacado por los alemanes. Además, las personas que atravesaban los canales, muy a menudo no aguantaban las extremas condiciones que reinaban allí y sufrían una depresión nerviosa. Muchas de ellas se perdieron y algunas se suicidaron bajo tierra.

          El primer canal que se utilizó para la evacuación se encontraba en Ochota. El 7 de agosto de 1944 un grupo de insurgentes que defendía Reduta Wawelska (terreno con edificaciones entre las calles Wawelska, Pluga, Malinowskiego y Uniwersytecka), rodeada y atacada por las aplastantes fuerzas del enemigo, decidió retirarse del reducto sitiado. El canal resultó ser el único camino de evacuación, desgraciadamente su registro se encontraba bajo el tiro del enemigo.
          Los insurrectos decidieron abrirse paso desde los sótanos de la calle Wawelska hasta el registro. Las obras terminaron el 10 de agosto por la tarde. El 11 de agosto, tras los primeros fracasados intentos de encontrar el camino, el grupo de 83 defensores del reducto pasó por un canal muy estrecho (110x60 cm), recorrió un kilómetro y salió por el registro en la calle Prokuratorska en Kolonia Staszica. Aquel día el primer destacamento armado de los insurgentes pasó por los canales. Para recorrer 1 km en un canal estrecho y oscuro necesitaron 6 horas.




La vía subterránea de evacuación de los insurgentes desde Reduta Wawelska


          Los días 20 y 21 de agosto de 1944 los insurgentes atacaron la estación de Gdansk con el fin de unir Stare Miasto con Żoliborz. El ataque fracasó y se tomó la decisión de evacuar a los heridos, al equipo de segundo escalón, a una parte del personal médico, a las autoridades municipales y a las personas civiles por los canales de Starowka a Srodmiescie y Zoliborz. Sin embargo, la evacuación no pudo realizarse por completo ya que el alto nivel de aguas negras que corrían por los canales imposibilitó el paso hacia Śródmieście. Había que comenzar obras de drenaje de los canales.
          Durante la noche del 25 al 26 de agosto, dos grupos de unas 40 personas pasaron de Starowka a Srodmiescie. Entre los refugiados se encontraba la Jefatura del Ejército Patriótico (con el general Bor Komorowski) y las autoridades civiles (con el presidente del Consejo de la Unidad Nacional, Kazimierz Puzak).
          Los alemanes consiguieron rodear Stare Miasto, pues el mando insurreccional intentó abrirse paso a Śródmieście. El ataque se efectuó por los canales de la plaza Bankowy, hacia la calle Krolewska y Hale Mirowskie con ayuda de tropas de desembarco. Dichas tropas se formaron de los soldados de los batallones "Czata 49" y "Gustaw", conjuntamente 150 personas, bajo el mando del capitán "Motyl" Zbigniew Scibor-Rylski del "Czata 49".
          El 30 de agosto las tropas de desembarco bajaron al canal por el registro en la plaza Krasińskich y emprendieron una marcha hasta la plaza Bankowy. Llegaron allí alrededor de la una de la noche, después de pasar casi 1,5 km por el canal cuya altura máxima era de 170 cm y la mínima de 90 cm. El primer grupo de soldados salió a la superficie al lado de una fuente que se encontraba en dicha plaza y se escondió en los arbustos, muy cerca del monumento de San Juan Nepomuceno.




La vía subterránea de Starego Miasta a la plaza Bankowy


          Allí se encontraban muchos alemanes. A pesar de que los enemigos estaban durmiendo, el terreno era bastante descubierto y los insurrectos que salían del canal no pudieron encontrar buena posición de tiro. Uno de los soldados alemanes vio las tropas de desembarco y dio la alarma. Comenzó el tiroteo. Los alemanes, ya todos despiertos, abrieron fuego con ametralladoras y lanzagranadas.
          Los insurgentes sufrieron grandes pérdidas y, después de unos 45 minutos, tuvieron que retirarse. Tras reunirse en el canal, una parte de ellos decidió regresar a Stare Miasto, y la otra parte llegó por las vías subterráneas hasta el registro en Nowy Swiat en la calle Warecka. Tanto el ataque que tuvo lugar en la superficie, como los intentos de abrirse paso por los canales fracasaron.
          La situación era desesperante, así que el mando de Stare Miasto decidió llevar a cabo una acción de evacuación que iba a durar unos cuantos días. Las primeras personas evacuadas fueron los heridos ligeramente y los soldados desarmados. Luego se comenzó la retirada de los destacamentos con armamento. Cada dos horas, los jefes de las secciones respectivas metían en los canales grupos de 50 personas, cada uno con una cuerda. Se preveía el fin de la evacuación de 1500 soldados para el 2 de septiembre a las 9 de la mañana.




La vía subterránea de Stare Miasto a Srodmiescia




          En la noche del 31 de agosto al 1 de septiembre los zapadores prepararon un acceso secreto al registro central de la plaza Krasińskich, que salía desde los sótanos del edificio del Tribunal de la Apelación. Además hicieron una trinchera que llegaba hasta el registro y la reforzaron con paredes hechas de las tablas de acera. La fuerte presión de los alemanes no cesaba y Stare Miasto seguía bajo cañoneo y bombardeo. La evacuación de los heridos y los que no poseían arma duró todo el día de 1 de septiembre. El mismo día las luchas se trasladaron junto a la plaza Krasinskich.
          Se ordenó la evacuación de los destacamentos de línea. El orden de la salida iba a ser siguiente:
          - la agrupación "Rog",
          - los hospitales,
          - la agrupación "Sosna",
          - el equipo y destacamentos de mando,
          - la agrupación "Radoslaw",
          - la retaguardia.
          Los soldados fueron divididos en grupos de 50 personas, cada uno con su guía. Un grupo tras otro se dirigía hacia Nowy Swiat. Las condiciones que reinaban en los canales eran espantosas. Los soldados andaban sumergidos en excrementos resbaladizos que llegaban hasta los tobillos, las rodillas y, en las partes más bajas del canal, hasta la cara.



Los soldados caminando por el canal (dib. Wieslaw Chrzanowski)

          Bajo los pies estaban tiradas las armas y los cadáveres de las personas que no habían aguantado el viaje por los canales. A los gravemente heridos, a los que se consiguió meter dentro, se los llevaba envueltos en una manta. Hasta el segundo registro en Nowy Swiat en la calle Warecka había que caminar unas 4 horas, pero allí, para los que salieron del canal esperaba otro mundo: brillaba el sol, mujeres elegantes paseaban por las calles y en las ventanas de las casas habían cristales.


       

Las personas que pasaron por los canales están saliendo por el registro en la calle Warecka




El descanso después de salir a la superficie

          Las sanitarias y las mujeres que ejercían trabajos de enlace jugaron un papel muy importante durante la evacuación. Llevaban a los heridos a través de los canales hasta Śródmieście y después volvían rápidamente con el fin de rescatar al número máximo de las personas en el tiempo más corto posible. Los grandes méritos prestaron también los guías subterráneos, de los cuales se distinguió un grupo de judíos rescatados del campo de concentración de Gesiowka por los soldados del batallón “Zoska”. Posteriormente esos judíos continuaron la lucha con la agrupación “Radoslaw” en Czerniakow, donde una gran parte de ellos murió heroicamente.
          El 2 de septiembre, por la mañana, a los canales bajaron los destacamentos de cobertura, los cautivos y los heridos. Sin embargo, cuando las personas civiles bajaban allí, tuvo lugar un ataque aéreo, a consecuencia del cual el edificio del Tribunal de Apelación se derrumbó y los escombros taparon a la gente que estaba entrando a los canales.
          En total, del personal insurreccional de Stare Miasto pasaron a Srodmiescie unos 3000 ligeramente heridos, miembros de los destacamentos de la explosión y un grupo de unos 1500 soldados. A Zoliborz llegaron unos 800 insurgentes (junto con las tropas del Ejército Patriótico).




La vía subterránea de Zoliborz a Stare Miasto




          En Stare Miasto se quedaron unos 200 insurrectos (la mayor parte de ellos se escondió entre las personas civiles), unos 2500 gravemente heridos (se quedaron junto con las sanitarias en los hospitales de campaña) y más de 40 000 personas civiles (entre ellas 5000 gravemente heridos).
          Una vez entradas las tropas alemanas a Stare Miasto, comenzaron los asesinatos masivos. La mayoría de los insurgentes gravemente heridos fueron matados. Solamente una pequeña parte de ellos consiguió sobrevivir, algunos gracias a los heridos soldados alemanes, recientes prisioneros de guerra que permanecían en los mismos hospitales que los insurrectos polacos. A los que se sospechaba de pertenecer al Ejército Patriótico y a los que eran incapaces de moverse por las heridas, los alemanes los fusilaban al instante. Todos los demás fueron llevados al campo “Durchgangslager 121” de Pruszkow.

          Tras la derrota de Stare Miasto, en seguida se intentó establecer un contacto entre Srodmiescie y Zoliborz. Las patrullas especiales se ocupaban de encontrar nuevas vías subterráneas. Se buscaba, entre otras cosas, una conexión entre los canales que pasase por debajo de las ruinas del gueto. Una de estas vías resultó bloqueada por una barrera de cadáveres. Se encontraban también otras barreras construidas adrede por los alemanes. Los insurrectos intentaban deshacerlas o volarlas.
          Después del 10 de septiembre se logró trazar un camino de Zoliborz a Srodmiescie, que unía el registro en la calle Stoleczna (actualmente es la calle Popieluszki) en Zoliborz con el en la calle Zgoda en Srodmiescie. La longitud total del camino era de 4 840 m.




La vía subterránea de Zoliborz a Srodmiescie




          Ese camino lo atendían, en su mayoría, las mujeres de la Unidad de Transmisiones de la Jefatura Principal Especial y de la Jefatura del Distrito de Varsowia del AK. Se hacía guardia en los canales. Se permitía bajar sólo a las patrullas de transmisiones y a las personas que mostraban salvoconductos especiales. También se prohibió llevar cartas personales y difundir información sobre el servicio subterráneo.
          El contacto a través de los canales, entre Zoliborz y Srodmiescie, duró hasta el 29 de septiembre de 1944, es decir hasta la capitulación de Zoliborz. Antes de su capitulación hasta se había intentado poner en marcha una conexión telefónica a través de un cable instalado en los canales. Las obras, llevadas en unas condiciones muy difíciles, habían terminado el 28 de septiembre por la tarde, en vísperas de la capitulación de Zoliborz. Sin embargo, el gran esfuerzo de los soldados de transmisiones no dio prácticamente ningún resultado.

          Mokotow, durante todo el Levantamiento hasta su capitulación del 27 de septiembre de 1944, se quedó aislado de Srodmiescie. Ya desde los primeros días de agosto se intentaba establecer una conexión entre esos dos barrios. El 7 de agosto, tras unas expediciones que terminaron en un fracaso, dos mujeres del equipo mandado por el general “Monter” tomaron conocimiento de la red de alcantarillado y entraron en los canales. Se desplazaron desde el registro ubicado en la Avdenida Ujazdowskie (al lado de la plaza Trzech Krzyzy), por un colector que pasaba hacia la plaza Unii Lubelskiej, debajo de un barrio alemán. Unas horas más tarde llegaron hasta el registro en Mokotow. Al lograr salir a la superficie, notaron que se encontraban en las cercanías de la calle Szustra. Como no conocían la contraseña que era obligatoria en Mokotow, presentaron los nombres secretos de sus jefes. Llegaron a la jefatura del regimiento “Baszta”, donde comunicaron que habían llegado por los canales desde Srodmiescie y traían órdenes del general “Monter”.




La vía subterránea de Mokotow a Srodmiescie




          El contacto y la colaboración entre esos dos barrios combatientes se convirtió en realidad. Se fijaron instrucciones generales en cuanto al contacto a través del alcantarillado, su establecimiento y mantenimiento. El camino era muy difícil. En un tramo de 60 metros, el canal medía apenas 70 cm de altura y había que arrastrarse. Los intentos de encontrar un camino más cómodo fracasaron.
          Una nueva ruta subterránea, que iba por un desagüe desde la calle Pulawska (al lado de la calle Dworkowa), terminaba en un registro situado en el cruce de la Avenida Ujazdowskie y la calle Wilcza. En los tramos más difíciles del camino se sujetaron cuerdas a las paredes para evitar deslizamientos. Aquella ruta resultó ser la única no descubierta por los alemanes durante todo el Levantamiento de Varsovia.




La vía subterráneda de Mokotow a Srodmiescie a través de Lazienki




          La comunicación por el alcantarillado del sur de la ciudad era clandestina. Aparte de los hombres de transmisiones, por los canales pasaban a Mokotów también oficiales en misiones especiales. A mediados de septiembre, los “Zawiszacy” (adolescentes entre 12 y 14 años que formaban parte de “Szare Szeregi” – “Filas Grises”) del Correo Militar de Scouts obtuvieron permiso para entrar a los canales. Gracias a ellos se entregaron muchas cartas dirigidas a los ciudadanos de ambos barrios.



El primer grupo de transmisiones que pasó desde Srodmiescie a Mokotow

          En la segunda mitad de septiembre de 1944 tuvieron lugar luchas muy duras en Czerniakow. Las fuerzas insurreccionales se defendían ante un ataque de las aplastantes fuerzas alemanas. Ni siquiera el desembarco a través del Vístula de dos batallones del 8° regimiento de la infantería de LWP (Ludowe Wojsko Polskie – Ejército Popular de Polonia) bajo el mando del general Berling consiguió cambiar la situación. Los restos de las agrupaciones “Radoslaw” y “Kryska” tuvieron que retroceder a laa cercanías de las calles Wilanowska y Zagorna.
          El 15 de septiembre, por la mañana, el teniente coronel “Radoslaw” envío por los canales a Mokotow un parte sobre la situación. El mismo día por la tarde, el teniente coronel “Slawbor” Jan Szczurek-Cergowski, jefe del Subdistrito de Srodmiescie del Sur, mandó a una mujer para establecer un contacto con “Radoslaw”. La mujer tardó casi 3 horas en llegar a Czerniakow y el mismo día del 15 de septiembre, volvió con la respuesta de “Radoslaw”.
          En la madrugada del 16 de septiembre, “Slawbor” mandó toda la munición de reserva que tenía a los luchadores de Czerniakow (500 cartuchos para KB – rifle de infantería, 500 cartuchos para ametralladoras, 2 ametralladoras soviéticas con 2000 cartuchos). Desgraciadamente ese transporte no llegó a Czerniakow y volvió a Srodmiescie.
          El 19 de septiembre, muy avanzado el día, el teniente coronel “Radoslaw” tomó la decisión de la evacuación subterránea de los soldados que quedaron de su agrupación (los heridos y los sin municiones) a Mokotow. Unos 160 insurgentes (bajo el mando del capitán “Jerzy” Ryszard Bialous) que aún tenían armas, continuaron la defensa junto con algunos insurgentes mandados antes por el general Berling y ahora por el comandante Latyszonek. A medianoche del 19 al 20 de septiembre de 1944 los insurrectos se retiraron. Unas 200 personas (la mitad de ellas estaban heridas) pasaron por los canales a Mokotow hasta el registro en la calle Dworkowa. En este grupo de gente, aparte de los soldados de la “Radoslaw” había también unos cuantos soldados de la agrupación “Kryska”.




La vía subterránea de Czerniakow a Mokotow




          El 23 de septiembre Czerniakow capituló definitivamente. Una parte de los insurgentes, los que no murieron en la lucha, fueron fusilados por los soldados de las SS (escuadras de protección). Entre ellos se encontraba el capellán de la agrupación “Kryska”, Jozef Stanek “Rudy”, que fue colgado en un gancho en el muro de un edificio. Solamente algunos soldados lograron arribar a la otra orilla del Vístula. Otros, mandados por el capitán “Jerzy”, llegaron a Mokotow atravesando los canales a lo largo de la calle Ksiazeca. Un pequeño grupo de insurgentes y soldados de los batallones del general Berling cayeron prisioneros de guerra. Otros luchadores lograron mezclarse con los civiles y junto con ellos llegaron a Pruszkow.

          El 24 de septiembre de 1944 los alemanes tomaron por asalto Mokotow. Tras 2 días de duras luchas y enormes pérdidas sufridas, el mando del barrio tomó la decisión de la retirada por los canales hasta Srodmiescie. La evacuación tuvo un orden establecido. Primero se fueron los soldados más expuestos a las represiones por parte de los enemigos: estado mayor, los funcionarios de la segunda sección (contraespionaje), los soldados del PAL (Polska Armia Ludowa – Ejército Popular de Polonia), grupos de propaganda, el tribunal y la fiscalía, el destacamento de gendarmería que fusilaba a los miembros de las SS y los volksdeutsche, la agrupación “Kedyw” bajo el mando del teniente coronel “Radoslaw” y los ligeramente heridos que podían caminar sin ayuda de otra gente. Los destacamentos restantes se convirtieron en un grupo de cobertura cuyo mando lo tomó el comandante “Zryw” Kazimierz Sternal.
          La evacuación comenzó el 26 de septiembre por la mañana. La columna de evacuación iba a pasar desde el registro que se encontraba en la calle Wiktorska hasta la calle Wilcza. La mayoría de los que salían de Mokotow entraban en el canal por primera vez en su vida. Cuando el primer grupo bajó al pozo, un avión alemán bombardeó la calle Pulawska, ubicada muy cerca del registro. Sobre las cabezas de los evacuados cayeron los cascotes y en seguida estalló el pánico. La columna dio la vuelta, pero el registro estaba completamente destruido y había que continuar el camino. Los soldados tardaron 11 horas en llegar al registro ubicado en la calle Jerozolimska. Salieron a la superficie sin pérdidas.
          Como el registro en la calle Wiktorska y una parte del canal estaban destruidos, se usó otro registro en la calle Szustra nº 6. Desde allí salía un canal muy estrecho, idéntico al de la calle Wiktorska.
          A las 16:00 horas tuvo lugar un armisticio, que iba a durar 2 horas. Durante ese tiempo las personas civiles comenzaron a abandonar Mokotow. El jefe de Mokotow, el teniente coronel “Karol” Jozef W. Rokicki informó por radio al general “Monter” que, por la tarde, iba a evacuar los destacamentos a Srodmiescie. “Monter” no aceptó su decisión y ordenó la defensa de Mokotow. Por la tarde se produjo otro ataque de los alemanes. Finalmente, a las 20:00 horas el teniente coronel “Karol” comenzó la evacuación.
          En la calle Szustra, al lado del registro, se arremolinaba la multitud. Los soldados del “Radoslaw” y el comandante “Zryw” intentaron tranquilizar a esa gente. Al mismo tiempo, tras muchas horas de marcha, los primeros evacuados llegaron a Srodmiescie y salieron por el registro en la calle Wilcza. El desorden aumentaba cada vez más. A los canales entraban todos, hasta las personas civiles que mostraban un salvoconducto falso. Otros se metían a los canales por cualquier registro no vigilado por los soldados, por ejemplo el de la esquina de las calles Szustra y Baluckiego o el en la calle Belgijska.
          A las 21:00 horas comenzó la evacuación verdadera. Al canal entraban sucesivamente, pero no siempre según el orden establecido, el grupo de “Radoslaw”, los heridos, las autoridades civiles, los servicios sanitarios, los heridos de la compañía B-3 del “Baszta” y el resto del batallón “Garda”. A las 23.15 horas el mismo teniente coronel “Karol” y sus soldados bajaron al canal. A medianoche iban a retirarse los destacamentos de cobertura.
          El grupo del estado mayor avanzaba lentamente y de pronto se detuvo. Ya que por el canal tan estrecho podía pasar solamente una persona, era muy difícil determinar la causa del estancamiento, así que se mandó a un guía para que resolviese la situación. Resultó que la gente estaba tan cansada que se había sentado en el agua apestosa y no quería continuar el camino.
          El teniente coronel "Karol", junto con un sargento que le acompañaba, consiguió adelantar a los soldados del 1 Regimiento de Jinetes de Caballería Ligera que de repente se detuvieron. Resultó que delante de ellos se encontraba un río de una masa maloliente que llegaba hasta los brazos. Unos metros más allá encontraron otro obstáculo: unos carriles de hierro envueltos en alambre de púas, que imposibilitaba el paso. Las mujeres que desempeñaban trabajos de enlace cumplieron la orden de “Karol” y enderezaron el alambre, pero por la abertura podía pasar esforzándose solamente una persona. Unos metros más adelante los alemanes colocaron una obstrucción más, muy parecida a la anterior.
          El aire en los canales estaba cada vez más viciado. La mezcla del amoníaco con el carburo, tirado allí por los alemanes, producía un gas que picaba en los ojos. Los insurgentes poco a poco perdían fuerzas y se dejaban llevar por el pánico. La multitud se arremolinaba por los canales, algunos sufrían un choque nervioso, experimentaban alucinaciones en la oscuridad impenetrable, empezaban a disparar y tiraban granadas a sus compañeros tomándolos por alemanes. La gente andaba dentro de una masa apestosa, deslizándose y cayendo de bruces, tropezando con los cadáveres u objetos abandonados. Era imposible mantener el orden y la quietud. Una muchedumbre confusa y caótica andaba a tientas por un abismo de canales.


En un canal (dib. Przemek Szelagowski)


          Finalmente, el grupo de "Karol" llegó a la bifurcación del canal. Una vía llevaba al Vístula y la otra a lo largo de la calle Gornoslaska. Caminando con un guía muy bueno que se orientaba perfectamente en los canales, avanzaron a pesar del peligro y los obstáculos. En la bifurcación los soldados encontraron un grupo comandado por el general “Monter” con instrucciones de volver a Mokotow.
          Los soldados se desorientaron por no oír bien la información. Una parte de ellos dio media vuelta y se lanzó hacia atrás, pisando a los que esperaban tranquilamente. Un destacamento de los Jinetes de Caballería Ligera fue empujado hacia el Vístula y llegó al registro en la calle Wilanowska. Al salir a la superficie se encontraron con los soldados alemanes que estaban desayunando tranquilamente. Tras un tiroteo los insurrectos volvieron al canal y llegaron felizmente a la Avenida Ujazdowskie. Llegaron allí también el mensajero de “Monter” y el teniente coronel “Karol”.
          Sin embargo, ya no se consiguió retirar lo dicho sobre el regreso a Mokotow. La muchedumbre se trasladaba hacia el registro en la Avenida Ujazdowskie. Algunos empezaron a gritar que había que volver a Mokotow, otros exhortaban a continuar el camino. Se produjo un desorden tremendo. La gente pisaba a las personas que habían caído, los guías se perdieron y nadie sabía a dónde dirigirse.
          Los que salían por el registro en la esquina de la Avenida Ujazdowskie y la calle Wilcza estaban muy agotados. La mayoría de ellos no veía, les picaban los ojos. El último grupo llegó al registro después de 23 horas de vagar por los canales.


Un soldado de Mokotow saliendo por el registro en la Avenida Jerozolimskie


          El general "Monter" exigió que se volviese a intentar llegar por los canales a Mokotow. El teniente coronel “Karol” no creía en el éxito de esa operación. Sin embargo, por su recomendación, se formó una columna de marcha guiada por dos mujeres de transmisiones. Detrás de ellas iba el teniente coronel “Karol” y el comandante “Tomir” con sus soldados que iban a ayudar en la defensa de Mokotow.
          Al pasar la mitad del camino, encontraron un destacamento de soldados completamente agotados, comandado por el teniente coronel “Gora” Paweł Zagorkowski (jefe de las tropas de “Karol”). Fue el último grupo que se retiraba de Mokotów y los insurgentes opinaban que llegar hasta allí era imposible.
          Después de una breve consulta, la columna cumplió la orden de "Monter" y comenzó a ir hacia adelante. El aire estaba cada vez más sofocante y por todas partes estaban tirados los cadáveres. Desde los abismos del canal se oían ruidos, voces, gritos, risas de los soldados dementes y locos, que se perdieron en el laberinto de las vías subterráneas.
          Posteriormente la columna pasó por el tramo de los canales donde las tapas de los registros estaban abiertas. Sin embargo, más abajo se encontraban las barreras. Cuando los soldados se acercaron a dichas barreras, desde arriba cayó una lluvia de granadas. Seguir adelante resultó imposible. Dos mujeres de transmisiones, que tenían las órdenes de “Monter” para “Zryw”, decidieron seguir caminando a pesar de todo. Con cuidado adelantaron las barreras y pasaron esforzándose por un rollo de alambre de púas. De repente, a una de ellas la cogieron unas manos masculinas. Fue un insurgente enredado en el alambre que se quedó sordo tras la explosión de una granada. Las mujeres le indicaron que se mantuviera en silencio, le ayudaron a desenredarse y los tres juntos, decidieron volver a Srodmiescie. Llegar a Mokotow resultó imposible y desprovisto de sentido.
          No todos los soldados que bajaron al canal en Mokotow consiguieron llegar a Srodmiescie. El pánico causado por la información contradictoria provocó la retirada de una parte de soldados, según la orden de “Monter”. Deambulando por los colectores perdían la orientación y el sentido del tiempo. Había muchos suicidios, tanto individuales como colectivos, por no poder salir de la trampa.
          El 27 se septiembre una parte de los insurrectos llegó al registro, cuya tapa estaba abierta, en la calle Dworkowa. Tras salir a la superficie fueron inmediatamente rodeados por los soldados de las SS.


La salida del canal en la calle Dworkowa, los insurgentes en manos de los alemanes


          A pesar de que ya se habían suspendido las hostilidades y no se podía fusilar a los insurrectos sino convertirlos en prisoneros de guerra, los gendarmes alemanes cachearon, privaron de documentos y después fusilaron a unos 120 insurgentes y personas civiles (entre ellos 50 soldados de compañía de cobertura B-1 del regimiento "Baszta"). Cuando llegó un oficial alemán, se suspendió la ejecución.
          Los días 26 y 27 de septiembre alrededor de 950 personas salieron de los canales de Mokotow. Gran parte de ellas quedaron bajo tierra para siempre. Tampoco se logró identificar a todos los cadáveres encontrados más tarde en los canales. Muchos entraron en la lista de "los desaparecidos sin dejar rastro en el Levantamiento de Varsovia".

          Los sucesos que tuvieron lugar dentro de los canales constituyen una parte esencial de la historia del Levantamiento de Varsovia. El empleo de la red del alcantarillado en tan gran escala y los acontecimientos dramáticos que sucedieron allí, no pueden ser comparados con ningunos otros en la historia de la II guerra mundial.
          Los sitios relacionados con los sucesos ocurridos en los canales de Varsovia durante el Levantamiento, han sido documentados en el Mapa de Memoria en la página Web de la Asociación.
          Los detalles más interesantes sobre este tema se encuentran en el libro de Tymoteusz Duchowski y Juliusz Powalkiewicz "Los canales – las vías de transmisiones especiales (por los canales) del Levantamiento de Varsovia" ("Kanaly – trasy lacznosci specjalnej (kanalowej) Powstania Warszawskiego"), publicado en 2003 en el marco del ciclo "Las Termópilas de Varsovia 1944" (Warszawskie Termopile 1944).
          Como imagen épica sobre los acontecimientos sucedidos en los canales, encontramos la película "Canal" ("Kanal") de Andrzej Wajda, rodada en 1956 sobre la base de la relación de Jerzy Stefan Stawinski, el jefe de la compañía de transmisiones K-4 del regimiento "Baszta" en Mokotow durante el Levantamiento de Varsovia.



elaborado por Maciej Janaszek-Seydlitz

traducción: Agnieszka Krzyzak



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