El Levantamiento de 1944 en Wola

          En la segunda mitad de julio de 1944 la situación de los alemanes en el frente oriental fue empeorando sistemáticamente. La ofensiva soviética iniciada en junio iba avanzando hacia Varsovia. El 23 de julio por la principales arterias municipales se desplazaba la muchedumbre de cansados y sucios soldades alemanes en coches, en carros, a caballo y a pie desde Praga por el puente Kierbedzia hacia la carretera de Modlin y por el puente Poniatowskiego, la avenida Aleje Jerozolimskie a Wolska y Grójecka. Desde Radzymin se oían los disparon del cañoneo de artillería. Los alemanes efectuaban la retirada a la ribera izquierda del Vístula.
          Los alemanes que trabajaban en Varsovia empezaron a abandonar la ciudad en pánico. Salió el gobernador Ludwig Fischer y el alcalde nombrado por los nazis Ludwig Leist. Se emprendió la masiva evacuación de las oficinas e instituciones alemanas. Unos días después, la situación volvió a la norma. El 26 de julio volvieron a la ciudad las unidades evacuadas de la policía alemana y las SS y algunos funcionarios, como el gobernador Fischer. Varsovia era lo suficientemente importante para los alemanes como para cederla sin lucha, y la línea del Vístula tuvo su rango estratégico.

          Para reforzar el frente oriental en los apartaderos ferroviarios de las ciudades de Skierniewice y Pruszków, al oeste de Varsovia, desembarcaron las mejores divisiones venidas del frente occidental: la paracaidista-blindada “Hermann Göring”, desplazada en transportes ferroviarios expresos desde el frente italiano y la 5ª División Blindada de las SS “Viking”. Fueron reforzadas también las unidades de combate del suburbio oriental de Varsovia en la ribera derecha del Vístula. Los efectivos de la guarnición alemana de unos 15 mil soldados fueron reforzados con los de las unidades de las SS y la policía, comandadas por el jefe de la defensa de la ciudad, el designado el 31 de julio teniente general Reiner Stahel de 52 años de edad, que gozó de particular confianza de Hitler. Hacía dos semanas se abrió paso con una parte de la guarnición de Vilna tras cinco días de combate, por lo cual fue condecorado con las hojas de roble con espadas agregadas a la Cruz de Caballero.

          En las afueras de Varsovia no cesaban los combates de los dos enemigos de Polonia: alemanes y soviéticos. En los despachos diplomáticos de la coalición antihitleriana se deliberaba sobre los intereses contradictorios de los aliados, entre los cuales una de las cuestiones importantes fue la causa polaca. Las decisiones desventajosas para Polonia fueron tomadas en secreto ya a finales de 1943 en Teherán.

          La Comandancia Principal del Ejército Nacional (AK) empezó a considerar Varsovia como lugar del combate armado abierto sólo después del 21 de julio de 1944. El plan “Burza” (Tormenta), creado a finales de 1943, que preveía el apoyo armado al frente soviético que se venía aproximando, al principio no tomó en cuenta Varsovia como lugar de los combates.
          La situación militar y política a finales de junio y en julio de 1944 hizo cambiar por completo las disposiciones anteriores. De acuerdo con las previsiones del plan “Burza” se planeó en Varsovia: “Ante el ejército ruso regular, entrante en nuestros territorios, presentarse como dueño. Hay que hacer todo lo posible para que, cuando las tropas soviéticas entren, sean bienvenidas por victoriosos comandantes polacos que han derrotado previamente a los alemanes y, en consecuencia, tienen plenos derechos de dueño.”

          En una situación política cada vez más complicada, justo antes de la visita oficial del primer ministro del gobierno en el exilio Stanisław Mikołajczyk a Moscú, parecía que el estallido de un levantamiento puede tener gran importancia en las negociaciones con las autoridades de la URSS. Sin embargo, a la luz de los planes a largo plazo de Stalin respecto a Polonia, era del todo indeseable.
          El telegrama por la radio del gobierno en el exilio en Londres, dirigido el 25 de julio de 1944 al Delegado del Gobierno para el País, Jan Stanisław Jankowski seud. “Soból”, y al Comandante en Jefe del Ejército Nacional AK, general de división Tadeusz Komorowski seud. “Bór”, decía lo siguiente: “En la sesión del gobierno de la República de Polonia fue aprobada una resolución que les autoriza a Ustedes a convocar el levantamiento en el momento elegido por Ustedes.” La toma de la desición fue relegada pues a la comandancia de la conspiración clandestina interior. La decisión fue tomada: la acción armada en la capital. Quedaba pendiente la cuestión de la fecha.




Jan Stanisław Jankowski seud. “Sobol”

general de división Tadeusz Komorowski seud. “Bór”

          El 29 de julio unos tanques soviéticos llegaron a los suburbios orientales del distrito varsoviano de Praga. Todo indicaba que en pocos días Varsovia quedaría libre. Por la noche la Unión de los Patriotas Polacos (ZPP), de orientación procomunista, en la radio moscovita emitió el Llamamiento a Varsovia:
          “¡Luchad contra los alemanes! Varsovia sin duda oye ya el estruendo de los cañones [...] Para Varsovia que nunca se ha rendido y nunca ha cesado en el combate, ¡ha llegado la hora de la acción!”

          Tras unos ensayos de movilización, el 31 de julio por la tarde, la Comandancia Principal del AK fijó la fecha del estallido del levantamiento, la hora “W” para el 1 de agosto a las 17:00.


La orden del Comandante del AK del estallido del levantamiento

          El Comandante de la Región de Varsovia del AK, coronel Antoni Chruściel seud. “Monter” transfirió la orden a los destacamentos subordinados.


El coronel Antoni Chruściel seud. “Monter”

          Como en varios momentos anteriores de la historia, en los primeros días del levantamiento, el papel decisivo lo desempeñó Wola: el distrito varsoviano fue el primer blanco del asalto principal alemán. En la huerta y jardines de Ulrich entre las calles Księcia Janusza y Górczewska estacionaron los tanques de la división “Hermann Göring”. Las demás unidades fueron instaladas en la región de Bemowo, Boernerowo y Gorce. A partir del 29 de julio del oeste al este por la Aleje Jerozolimskie y el puente Poniatowskiego los tanques pesados alemanes se desplazaron a Praga y después en la dirección de Wołomin. Una parte de las máquinas alemanas se quedó en las huertas Ulrich.


Huertas y jardines Ulrich en Wola (el actual Ulrychów)

          La presencia de las fuerzas blindadas alemanas en huertas Ulrich acarreó consecuencias funestas para los insurrectos de Wola: en aquel lugar se hallaban los almacenes clandestinos con las armas para el Primero y el Tercer Distrito AK “Wola”. Debido a la situación existente, los escondites clandestinos fueron bloqueados y a la hora “W” unos 1500 soldados del AK quedaron sin armas. Los historiadores consideran esta circunstancia como una de las principales causas del fracaso del levantamiento en Wola.

          En la estructura organizativa del AK del XX Distrito Varsovia-Ciudad, el barrio de Wola comprendía el distrito no. 3. El distrito constó de 3 Regiones: la 1ª exterior colindante con Ochota, la 2ª interior con el centro del barrio y la 3ª exterior colindante con Żoliborz.


El distrito n.o 3 AK Wola

          Los criptónimos en todo el distrito comenzaban con la letra inicial “W”, y la numeración de las asociaciones estaba comprendida en el ámbito del número “300”. El mando del distrito lo tomó el mayor Jan Tarnowski seud. “Waligóra”, y el jefe del estado mayor fue el teniente Jerzy Dominik seud. “Wilnianin”.




El mayor Jan Tarnowski seud. “Waligóra”

El teniente Jerzy Dominik seud. “Wilnianin”

          Las regiones estaban al mando del teniente Stanisław Gabryszewski seud. “Balbo”, el capitán Wacław Stykowski seud. “Hal” y el capitán Stanisław Stefański seud. “Stefan”.

          La Región no 1 comprendía la parte meridional del barrio, desde Odolany hasta Czyste. Las fuerzas de la región contaban con alrededor de 700 soldados en 13 plutones, a su medida bien armados. Disponían de 11 ametralladoras de mano, 80 fusiles, 12 metralletas y 150 pistolas militares.

          La Región no 2 colindaba desde el sur con la Región no 1 y se extendía por una franja estrecha desde Jelonki a lo largo de Górczewska, a través de la parte meridional de Ulrychów, ensanchándose después a todo Młynów. La región la componían 4 agrupaciones: la del teniente “Wit” con 3 plutones, la del teniente “Ostoja” con 2 plutones, la del teniente “Żar” con 3 plutones y del teniente “Gromada” con 3 plutones. En conjunto, las fuerzas de la región ascendían a alrededor de 700 soldados, armados de 5 ametralladoras de mano, 52 fusiles, 7 metralltas y 160 pistolas militares.

          La Región no 3 ocupaba la parte noroeste del barrio, entre otros Górce, parte de Ulrychów y Koło. Las fuerzas movilizadas y concentradas iban a contar con mil soldados en 23 plutones. El armamento muy flojo, 4 metralletas y un puñado de granadas. El armamento de plantilla iba a ser suministrado de los arriba mencionados almacenes bloqueados por los alemanes.

          En conjunto, las fuerzas del Distrito contaban con unos 2600 insurrectos armados con 2 ametralladoras pesadas, 16 ametralladoras de mano, 132 fusiles, 23 metralletas, 310 pistolas y unas 1000 granadas.

          Además, en la parte este del barrio, a lo largo de la c. Okopowa, se designaron regiones de concentración de los destacamentos de Kedyw (Comandancia de Sabotaje) de la Comandancia Principal del Ejército Nacional AK, que formaban parte de la agrupación “Radosław”.




El teniente coronel Jan Mazurkiewicz seud. “Radosław”

El mayor diplomado Wacław Janaszek seud. “Bolek”

          Eran las mejores unidades del Ejército Nacional: los batallones “Parasol”, “Czata 49”, “Zośka”, “Pięść”, “Miotła”, el Plutón Blindado “Wacek”, el Destacamento del Kolegium A, el Destacamento de Mujeres “Dysk”. El mando de la agrupación la tomó el teniente coronel Jan Mazurkiewicz seud. “Radosław”; el jefe del estado mayor y segundo comandante fue el mayor diplomado Wacław Janaszek seud. “Bolek”. La tarea del Kedyw consistió en proteger el Cuartel de la Comandancia Principal del AK, situada en la fábrica Kamler en la c. Dzielna 72. La agrupación pudo intervenir también como reserva para apoyar a los destamentos del Distrito Wola. Desgraciadamente, los planes de operación del distrito no previeron una acción conjunta directa.

          En Wola se halló también el 3er Batallón de los Destacamentos Militares del Servicio Insurreccional de los Socialistas (OW PPS) al mando del capitán Karol Kryński y el plutón de AL (Ejército Popular) a órdenes del subteniente Zbigniew Paszkowski seud. “Stach”.

          La parte alemana disponía en Wola de 4000 tanquistas y granaderos de las divisiones blindadas “Hermann Göring”, aviadores del aeropuerto de Boernerowo, soldados de la Wehrmacht y las SS, apoyados por las formaciones de la guardia de ferrocarriles “Bahnschutz” y del cuerpo de guardias de fábrica “Werkschutz”. Los alemanes estaban perfectamente armados y apoyados por tanques y artillería.

          Además, las órdenes dadas tarde fueron causa de la inadecuada realización de la movilización de los insurrectos en Wola. Las unidades operativas alemanas, instaladas en la región de Bemowo, Boernerowo, Gorce y Ulrychów, en marcha hacia el frente oriental, bloquearon los caminos, y en particular los almacenes de las armas de la región n.o 1, situados en las huertas Ulrich.





La reunión de los destacamentos de AK en Wola a la hora “W”


          En la Región n.o 1 llegó a los puntos de movilización tan sólo el 20% de efectivos, en la Región n.o 2, el 80%; y en la Región n.o 3, el 17% de las fuerzas previstas. En total, en toda Wola se hallaban concentrados alrededor de 900 soldados del AK, unos 100 del OW del PPS y unos 20 de AL (Ejército Popular). Debido a las dificultades de transporte, fue suministrada solo una pequeña parte de las armas y municiones almacenadas. Sólo una parte de los insurrectos movilizados estuvo armada. Similares problemas los tuvo la agrupación “Radosław” que a la hora de iniciar los combates contó tan sólo con 900 soldados.





La reunión del batallón “Pięść” de la agrup. “Radosław” al lado del cementerio evangélico


          La tareas encargadas al Distrito eran de considerable importancia. Tenían que conquistar un terraplén ferroviario alto de la línea periférica, que dividía el territorio del Distrito de Wola en dos, lo que impediría las operaciones de los trenes blindados. Se planeaba también conquistar los cuarteles y la escuela de aviación de Boernerowo, el almacén de combustibles “Naftusia” en Ostroroga, la Estación de trenes del Oeste, el Fuerte Bema, las edificaciones de la escuela en Ożarowska y Deotymy, y los talleres ferroviarios en Sokołowska. Eran unos objetivos que sobrepasaban las posibilidades del Distrito.

          El 1 de agosto de 1944 a las 14:00 en el puesto de mando del Distrito en la c. Działdowska 7, tuvo lugar la reunión de información de los comandantes. Algunos comentaron que ante los pésimos resultados de la movilización y una aplastante superioridad de alemanes no se debía acometer la acción. Sin embargo, la mayoría estaba convencida de emprender, con las fuerzas de la Región n.o 2, la conquista de los objetivos definidos en la orden de operaciones.

          Todavía antes del plazo determinado del levantamiento, tuvieron lugar unas escaramuzas presenciadas por Czesława Janowska, vecina de Wola, que vivía en aquel entonces en la c. Sowińskiego y estaba cerca del lugar de los hechos reportados:
          “Aproximadamente a las 14:30 en Wolska esquina de Sowińskiego desde un coche que iba pasando y fue detenido por los alemanes, saltaron dos hombres armados. Empezaron a disparar y huyeron a las edificaciones próximas. El coche con los demás pasajeros siguió rápido su camino. En la calle, reinó el pánico: la gente se tiró al suelo. Los alemanes rápidamente llamaron refuerzos. En revancha capturaron al azar a ocho transeúntes de la región, fusilados en la esquina de Sowińskiego y Karlińskiego.”
          Al estar cerca, presenció tanto el alto del coche como el fusilamiento. Para volver a casa, tuvo que pasar por una acera estrecha al lado de los cadáveres de los hombres fusilados.


La lápida conmemorativa en la c. Sowińskiego 28 (foto: J. Mańkowska)

          Tras el incidente, los alemanes sin esperar pusieron en el tejado del edificio Wolska 174 una ametralladora, haciendo fuego a toda la zona.
          Otra escaramuza estalló en la región de la c. Okopowa, al lado de los cementerios, durante el suministro de las armas y municiones para la agrupación “Radosław”. Otro tiroteo estalló en la fábrica de muebles Kamler en la c. Dzielna, adonde llegaron en coche los alemanes a recoger un suministro de uniformes de un almacén que había en aquel lugar. Además, en la fábrica se hallaba, en el momento del estallido del levantamiento, el Cuartel de la Comandancia Principal del AK, que quedó separado por el espacio de unas horas, puesto que el tiroteo alarmó a la comisaría de la policía alemana que envió de inmediato al lugar del incidente un subdestacamento de alarma con tres coches y un vehículo blindado. Los ruidos del combate alarmaron al estado mayor de la agrupación “Radosław” instalado en Okopowa 44. Los insurrectos del Kedyw abrieron fuego a los policías. El subdestacamento alemán quedó derrotado, fueron tomados cautivos y armas. Sin embargo, el vehículo blindado con los soldados se abrió paso a Górczewska y llegó a la congregación alemana en Ulrychów, informando de la situación ocurrida.

          Cuando pues las tropas insurrectas iniciaron los combates, los alemanes ya quedaban informados del estallido del levantamiento, lo que sintió dolorosamente la agrupación del teniente “Ostoja” al ocupar sus posiciones en la c. Księcia Janusza. Antes de desplegar su potencial, los insurrectos fueron atacados por los tanques y la infantería alemana concentrada en Ulrychów. Al cabo de una hora de una lucha encarnizada, hasta las 18:00, la agrupación fue derrotada y los alemanes mataron a los heridos y cautivos.

          Similar fue la suerte de la agrupación del teniente “Gromada” al desplegar sus fuerzas para asaltar al cuartel alemán instalado en las escuelas en Ożarowskiego esquina de Deotymy y Zawiszy. El ataque de los insurrectos fue prevenido por el asalto de la infantería y los tanques alemanes, derrotando a la agrupación y resultando las bajas en un 30%. Los alemanes también mataron a los heridos y cautivos. A algunos de los insurrectos llevados al fusilamiento, los salvó de la muerte la acción del plutón del AK del subteniente Paszkowski, que se retiraba por la c. Obozowa hacia Młynarska.

          Otro fracaso fue el ataque de la agrupación del teniente “Wit”, al almancén de los combustibles “Naftusia” en la c. Wawrzyszewska. Los asaltantes quedaron detenidos por el fuego de las armas ametralladoras, resultando las pérdidas menores que en los grupos arriba mencionados, pero no consiguieron realizar la tarea encargada.

          La agrupación del teniente “Żar” realizó su tarea sólo en parte, conquistando la escuela en la c. Gostyńska. Sin embargo, fracasaron al conquistar el llamado cuartel de ferroviarios, o sea los talleres de ferrocarriles en la c. Sokołowska.

          Los únicos éxitos los consiguieron los subdestacamentos de la agrupación “Radosław” que actuaron el primer día del levantamiento en la retaguardia de las fuerzas del distrito Wola. Los batallones de la agrupación dominaron toda la parte norte de la c. Okopowa y las parcelas colindantes a ambos lados: del este y oeste. A las 17:00 el batallón “Zośka” conquistó al asalto el cuartel instalado en el edifició de la Escuela de Santa Kinga en Okopowa 55a, tomó cautivos y armas. Se apoderó también de la curtiduría de los hnos Pfeiffer en Okopowa 58/72 y del cementerio judío. Los plutones del batallón “Parasol” ocuparon el cementerio calvinista y entraron en la c. Młynarska esquina de Górczewska y Wolska. El batallón “Miotła” se instaló en la confluencia de la c. Okopowa y la plaza Kercelego. El destacamento del teniente Stanisław Sosabowski “Stasinek” conquistó los almacenes de la empresa “Bacutil” en Stawki 4, donde se hallaban almacenes de alimentos y uniformes alemanes.


Los almacenes en la c. Stawki, conquistados por los soldados de la agrup. “Radosław”

          Los insurrectos conquistaron también la escuela en la c. Niska, donde liberaron a cien judíos húngaros encarcelados allí y consiguieron unos fusiles y municiones.

          Al combate llevado por los soldados del AK se unió en la c. Obozowa un grupo de unos quince soldados de AL (Ejército Popular) al mando del teniente Zbigniew Paszkowski “Stach”. Este destacamento tomó parte activa en la lucha, al igual que el destacamento de AL de Koło al mando del sargento primero Lech Matawski “Mirek” que cooperó en el asalto a la cochera de tranvías en la c. Młynarska.

          Las fuerzas alemanas que operaban en la región de Wola se estimaron en unos 30 tanques y gran cantidad de infantería. Los viaductos de la línea periférica estaban bien provistos de alemanes. Los tanques patrullaron el recinto hasta el anochecer, abriendo fuego al azar en todas las calles.

          Heinrich Himmler se enteró del estallido del levantamiento de Varsovia al cabo de una media hora. Se dirigió a Hitler con la petición de intervenir en persona para sofocar el alzamiento independentista de los polacos. Declaró:
          “Mein Führer, desde el punto de vista histórico es una bendición. Al cabo de unas cinco o seis semanas los derrotaremos y después Varsovia, la capital, la cabeza de los intelectuales de esa nación quedará destruida.”

          Hitler, en el primer ataque de furia demandó retirar de Varsovia todas las tropas militares y policía y bombardear la ciudad por completo por la 6ª Armada Aérea del general Ritter von Greim. Sin embargo, fue una tarea inviable. Mandó entonces a Himmler y al general Guderian apresurarse para apoyar a las tropas alemanas bloqueadas en Varsovia. Dijo: “Warschau wird glattrasiert” – Arrasar a Varsovia, demoler a ras del suelo”.

          Himmler envió un telegrama al comandante del campo de concentración de Sachsenhausen cerca de Berlín con la orden de fusilar al prisionero general Stefan Grot Rowecki, el antiguo comandante del Ejército Nacional AK. El 2 de septiembre se embarcó en un avión en Kętrzyn en la Prusia Oriental con destino a Poznań, donde empezó a organizar ayuda formada de los destacamentos locales de la policía y de la Wehrmacht.

          El 1 de agosto Hitler y Himmler emitieron una orden común: “Matar a cada habitante, no tomar a nadie cautivo. Varsovia tiene que quedar arrasada y ése ha de ser un ejemplo terrífico para toda la Europa”.

          La noche del 1 al 2 de agosto los destacamentos del teniente coronel “Radosław” rechazaron a los alemanes que amenazaban a la sede de la Comandancia Principal, de la cercana fábrica de casquillos y liberaron a la comandancia aislada.

          Pasadas las 17:00, el jefe de las SS y de la policía del Distrito varsoviano, el general Geibel entabló contacto telefónico con el comandante de la guarnición alemana, el general Reiner Stahel, aislado en otra parte de la ciudad, quien envió por el conducto tele y radiofónico el parte de petición de ayuda al gobernador Hans Frank a Cracovia y al mando del 9º Ejército. El 1 de agosto a las 23:00 comienza la reunión en el estado mayor del comandante del 9º Ejército, general de los ejércitos blindados, Nicolas van Bormann, en Skierniewice. La reunión se prolongó hasta la madrugada.

          La noche del 1 al 2 de agosto, los insurrectos construyeron las famosas barricadas que cerraban el camino de entrada a la ciudad. Una red muy densa de barricadas fue construida en las c. Wolska y Górczewska y las transversales, desde Płocka hasta la plaza Kercelego.


La barricadas en Wola

          El material para las barricadas fueron los tranvías, coches, plataformas de caballos, losas de pavimentación, adoquines, carriles de tranvías y sacos de arena, muebles y la tierra de las zanjas. Un complemento a las barricadas lo proveyeron las zanjas antitanque y de comunicaciones.




La barricada en el cruce de Młynarska y Żytnia

La barricada en el cruce de Okopowa y Żytnia

          En la construcción de las barricadas tomó parte activamente la población civil. Algunas alcanzaron la altura de 2,5 m, las fosas anticarros tenían 3,5 m de anchura y 1,8 de profundidad.


La construcción de una barricada en Wola

          La barricada en el cruce de Młynarska y Wolska, construida con tranvías volcados, pudo hacer parar a los tanques más pesados.





La barricada de tranvías en el cruce de Młynarska y Wolska


          El objetivo principal, durante los primeros días del levantamiento, fue para los alemanes limpiar y mantener las arterias de comunicación este-oeste por los puentes Poniatowskiego y Kierbedzia, para asegurar la viabilidad del transporte de soldados para reforzar las fuerzas alemanas combatiendo en la parte de Praga, al este de Varsovia. Un objetivo adicional fue liberar a los grupos alemanes aislados en la región del palacio Brühl, con el comandante de la guarnición de Varsovia, el general Stahel y el gobernador del Distrito de Varsovia, Ludwig Fischer.


El palacio Brühl (hoy inexistente, se halló en los Jardines Sajones cerca
de la actual Tumba del Soldado Desconocido y al lado de la actual plaza Piłsudskiego)

          En esas circunstancias comenzó un fuerte asalto alemán a dos barrios: Ochota y Wola, que constituyeron el escudo oeste de Varsovia.

          Desde la madrugada del 2 de septiembre comenzaron en Wola los ataques alemanes a las posiciones de los insurrectos formadas por la noche. Los ataques alemanes, en la dirección principal hacia el este, fueron realizados a lo largo de Wolska y Górczewska. Además, los alemanes atacaron desde el norte, desde la c. Powązkowska hasta Okopowa, con la intención de cercar el complejo de los cementerios. El primer ataque desde el oeste fue a las 7:00. Los alemanes fueron detenidos en la línea de las barricadas a lo largo de la c. Płocka. Las fuerzas alemanas invadiendo por la c. Wawrzyszewska lograron desplazar a los insurrectos a las posiciones en la confluencia de las c. Młynarska y Ostroroga.
          A las 7:30 arrancó el ataque alemán desde Powązkowska a Okopowa. Participaron varios tanques y transportadores blindados. Los destacamentos del teniente coronel “Radosław” detuvieron el asalto tomando cautivos y ganando mucho material.
          Los alemanes volvieron a atacar a las 11:00 por Wolska y Górczewska. La infantería apoyada por algunos tanques y el fuego de lanzagranadas conquistó al asalto las posiciones de los insurrectos en el cruce de Płocka y Górczewska. Los subdestacamentos del capitán “Hal” tuvieron que retroceder, primero a la barricada en la c. Działdowska, después a la barricada en Tyszkiewicza y, en parte, más al este a la barricada principal en Młynarska.
          Una situación similar se presentaba a lo largo de Wolska. A pesar de una defensa encarnizada de las posiciones en Płocka, Działdowska y Skierniewicka, los alemanes fueron avanzando y conquistando los siguientes puntos de resistencia situados en los edificios a ambos lados de la c. Wolska. El ataque llegó a la barricada en el cruce de Wolska y Młynarska, defendida en una encarnizada lucha por los destacamentos del AK del capitán Wacław Stykowski seud. “Hal” y del capitán Karol Kryński “Waga” de los Destacamentos Militares del Servicio Insurreccional de los Socialistas (OW PPS) y por los plutones del Ejército Popular AL del sargento primero “Mirek” y el subteniente “Stach”. El ataque alemán quedó detenido.
          Desde la región del cementerio evangélico partieron las patrullas insurreccionales de la agrupación “Radosław” para el reconocimiento de la situación en la región de Wolska y Górczewska. A las 16:00 los subdestacamentos de los batallones “Czata 49” y “Pięść” atacaron desde la región del cementerio evangélico al flanco norte de los alemanes y rechazaron al enemigo hasta la altura de la c. Płocka, mejorando la situación de las barricadas polacas a lo largo de las c. Młynarska, Górczewska y Wolska. Aquel sector gozó de un período de tranquilidad.
          En el sector norte, los alemanes continuaron el ataque desde Powązki a lo largo de Okopowa. Delante de los tanques y la infantería hicieron correr como escudos humanos a unos 50 polacos. El ataque alemán fue detenido a la altura del Cementerio Powązki por los subdestacamentos del ”Broda” de la agrupación “Radosław”. Los soldados del batallón “Zośka” se apoderaron de dos tanques tipo “Panther”, los cuales puso en funcionamiento el mecánico Jan Łuniewski “Lubeński”. El comandante del Ejército Nacional AK lo condecoró, como primero durante el levantamiento, con la Cruz de Plata del Mérito con Espadas. Los tanques se emplearon en el combate en los días siguientes.





Los Panther alemanes conquistados por los soldados de la agrupación “Radosław”


          Por la noche, a orden del teniente coronel “Radosław”, la posición defensiva situada en la confluencia de las c. Ostroroga y Młynarska fue interceptada por los efectivos de su agrupación. Los subdestacamentos del distrito Wola se desplazaron de aquel lugar para reforzar las barricadas principales en Żytnia, Górczewska y Wolska. La noche del 2 al 3 de agosto los destacamentos que defendían las barricadas en Młynarska esquinas de Wolska y Górczewska avanzaron moviendo los puestos de protección hacia el oeste. Ocuparon el molino de Michler y la línea de las c. Działdowska y Staszica. Las patrullas anotaron que durante los dos primeros días del levantamiento los alemanes cometieron asesinatos masivos en los edificios situados en Wolska, Górczewska y Sokołowska y en la región de Powązki, en Powązkowska 41.

          Los alemanes sorprendidos no tanto por el hecho mismo del estallido del levantamiento, que preveían desde hacía largo tiempo, pero por la fuerza del estallido, el ámbito de acciones y muchos éxitos de los insurrectos, iniciaron ya el 2 de agosto un enérgico contraataque. Heinrich Himmler emprendió la organización del llamado “rescate” de Varsovia. Ordeno formar fuerzas de la policía, el ejército y las SS para enviarlas “al socorro” de los alemanes que combatían a los insurrectos. El mando de esas tropas las encargó al general Heinz Reinefarth. A Varsovia fue también dirigida la infame brigada de las SS al mando del SS-Oberführer Oskar Dirlewanger, compuesta por criminales condenados y una brigada colaboracionista, la llamada RONA (El Ejército Nacionalista Libertador Ruso) a órdenes del general de las SS Mieczyslav Kaminski, renegado y traidor.

          Las tropas de ayuda alemanes llegaron a Varsovia el 3 y 4 de agosto y fueron localizadas en Ochota (la Brigada SS de Kaminski) y en Wola (el grupo de combate del general Reinefarth, incluida la Brigada SS de Dirlewanger).


Los azeríes (azerbaiyanos) de la Kampfgruppe Reinefarth

          Para el comandante en jefe del total de las fuerzas alemanas lanzadas para sofocar el levantamiento de Varsovia fue designado el SS-Obergruppenführer general Erich von dem Bach, antes comandante de los destacamentos destinados a combatir la guerrilla en todo el territorio de operaciones del ejército alemán.

          El 3 de agosto a las 8:00, la infantería apoyada por los tanques acometió el ataque a lo largo de Górczewska y Wolska. Los alemanes utilizaron grupos de la población civil como escudo protector de los tanques al ataque y para desmontar las barricadas. El ataque matinal fue rechazado gracias al efectivo uso de las botellas con el líquido incendiario, lanzadas por las patrullas especiales para combatir las armas blindadas, avanzadas por delante de las barricadas insurreccionales.
          A las 10:30 los alemanes volvieron a atacar, principalmente a lo largo de Wolska. Igual que antes, delante de las tropas asaltantes, hicieron correr a varios centenares de habitantes de Wola, utilizados como escudos humanos. Gran concentración de tanques llegó a mediodía a la barricada principal en la calle Wolska esquina Młynarska. Ante la presión de los tanques y la infantería, los defensores de la barricada retrocedieron a la c. Młynarska, en parte en la dirección de la cochera de tranvías. Los civiles conducidos delante de los tanques fueron forzados a desmontar parte de la barricada para hacer paso a los tanques. La columna blindada de la división “Hermann Göring” tras atravesar la barricada se dirigió en la c. Towarowa y después por Aleje Jerozolimskie llegó al puente Poniatowskiego y luego a la otra ribera del Vístula, al distrito de Praga.
          La infantería alemana que acompañaba a los tanques comenzó a liquidar los puntos de la resistencia en la c. Młynarska. Estallaron luchas encarnizadas, en particular por los edificios núms. 12, 14 y 16. Después de severas luchas, los plutones de AL del sargento primero “Mirek” junto con el plutón del “Parasol” conquistaron toda Młynarska desde Górczewska hasta Wolska, y los destacamentos OW PPS del capitán “Waga”, por la parte de la cochera. Los destacamentos del capitán “Waga” y del sargento “Mirek” ocuparon de nuevo el cruce de Młynarska y Wolska. Rescataron también parte de los habitantes de los edificios situados más lejos. Por la noche la barricada fue reconstruida y de nuevo ocupada por los insurrectos. En las casas reconquistadas fueron encontrados cuerpos de los habitantes asesinados.
          Los aviones alemanes lanzaban prospectos de sabotaje que instigaban a dejar de luchar.

          El 4 de agosto fue un día crucial para el levantamiento en Wola. Aquel día llegaron los refuerzos alemanes del batallón de las SS y la Wehrmacht de Poznań, las brigadas de las policía “Wathegau”, el regimiento de las SS “Dirlewanger” y otras unidades, con su comandante el general Reinefarth. El general Reinefarth y Dirlewanger recibieron de la comandancia del 9º Ejército la orden de asaltar el 5 de agosto la línea Wolska-Chłodna-Jardines Sajones-palacio Brühl.
          Desde la madrugada los alemanes continuaron los ataques a las barricadas en las c. Wolska y Górczewska. Después del fuego de preparación de los lanzagranadas hacia las posiciones de los insurrectos, arrancaron las patrullas alemanas, sin embargo se retiraron, rechazadas por el fuego desde las barricadas, por detrás del terraplén de ferrocarril. Tres veces durante el día, 30 aviones de bombardeo lanzaron bombas incendiarias al barrio, a lo largo de Wolska, Górczewska y Młynarska. Después de los ataques aéreos, retomó el asalto la infantería en cuatro direcciones: Wolska, Górczewska, Żytnia y Długosza. Bajo el intenso fuego de los insurrectos, los ataques fueron rechazados. Los bombardeos dificultaban asimismo el ataque de los destacamentos del teniente coronel “Radosław” a la concentración de la policía alemana en el gueto, que se encontraba en la retaguardia. Los destacamentos de la “Radosław” atacaron por la tarde y por la noche en la región de la c. Żelazna.
          A los hospitales activos en Wola, en particular el Wolski (c. Płocka 26) y el Hospital Karol y Maria (c. Leszno 136) fueron llevados muchos heridos. Los insurrectos que cayeron en manos de las tropas del enemigo y los habitantes de las calles y edificios conquistados eran asesinados masivamente.

          La noche del 4 al 5 de agosto a la 1:00, los insurrectos recibieron un lanzamiento de armas y municiones. Anunciados el día anterior por la radio, los aviones tipo “Halifax” efectuaron lanzamientos a lo cementerios: el judío y el Powązki y en la región de la calle Młynarska. Fue la primera muestra de ayuda aérea de la Europa del Oeste para la Varsovia combatiente.

          El 5 de agosto a las 7:00 las tropas del general Reinefarth apoyadas por los efectivos del regimiento Dirlewanger acometieron el asalto general por las c. Siedmiogrodzka, Kalinki, Wolska, Górczewska, Żytnia y Długosza. Emplearon artillería, armas ametralladoras pesadas y tanques pesados, al simultáneo amparo del bombardeo aéreo.
          La barricada en Górczewska esquina de Działdowska la ocupó la compañía del teniente “Żar”; la barricada en Górczewska esquina de Tyszkiewicza, la compañía del alferez “Jaśmin”. En la c. Gibalskiego fue instalada la compañía del “Stefan” que cumplió el papel de ayuda al mayor “Waligóra”. La agrupación “Radosław” ocupó las posiciones en las confluencias de Ostroroga y Młynarska, Leszno y Młynarska, Żytnia y Młynarska, así como algunos puntos de la parte este.
          El flanco derecho de la concentración alemana lo formaba el batallón Dirlewanger; el centro, las tropas de Reinefarth de Poznań con la compañía de los tanques pesados; el flanco izquierdo, los destacamentos de la guarnición alemana de Wola. En el frente de cerca de 1 kilómetro de largo, los alemanes disponían de 3000 soldados. El ataque fue apoyado por el fuego de la artillería de campaña y de los cañones de los tanques, el fuego de los lanzagranadas y nidos de las ametralladoras situados en las torres de la iglesia de San Adalberto y en las atalayas de “Naftusia”. Los ataques de la infantería y los tanques se vieron precedidos por bombardeos que apuntaban principalmente contra las barricadas y la región de los cementerios.
          Después de los ataques aéreos se lanzaron al ataque la infantería y los tanques. En la c. Górczewska, delante de los carros de combate, los cañones del tren blindado instalado en la línea periférica en el viaducto Górczewska prepararon la barrera de fuego.


El tren blindado alemán

          La agrupación principal alemán condujo el ataque por la c. Wolska. Las unidades de asalto de la infantería fueron precedidos por tres tanques pesados que hacían fuego de los cañones y las ametralladoras hacia los puntos de resistencia polaca situados en los edificios a ambos lados de la calle. Al lado del molino de Michler, donde se hallaba el punto de resistencia de los insurrectos del plutón del subteniente Chorążyk del batallón “Parasol” y del plutón de AL del subteniente “Mirek”, uno de los soldados de AL destruyó un tanque alemán.
          Gracias al lanzamiento nocturno, los insurrectos disponían de una fuerza de fuego más grande. Consiguieron detener a los alemanes en la barricada en la esquina de Wolska y Młynarska. Los alemanes anotaron más éxitos a lo largo de Górczewska. El fuego del tren blindado derribó la barricada en Płocka y Działdowska. A las 10:30 la compañía del teniente “Żar”, desangrada, se retiró a la barricada en Tyszkiewicza. En las parcelas conquistadas, especialmente en Działdowska, los alemanes incendiaron casas y asesinaron la población civil.
          En Wolska 40, el grupo de asalto de la 1ª Compañía del Batallón “Parasol” del AK al mando del subteniente Janusz Brochwicz-Lewiński seud. “Gryl” libró encarnizada lucha por el Palacete Michler. Entre los soldados del “Parasol” luchó el jefe de pelotón sub-alferez Józef Szczepański seud. “Ziutek” (Pepe) que aquel día escribió la famosa canción “Pałacyk Michla” (Palacete Michler).




El palacete Michler

La disposición de los destacamentos del “Parasol”


Janusz Brochwicz-Lewiński al lado de la lápida conmemorativa (foto: J. Mańkowska)

          Luego ardieron luchas violentas en la región de la cochera de tranvías: los alemanes intentaron envolver la barricada desde el sur, derrotaron al destacamento OW del PPS, cuyo comandante, el capitán Kryński, pereció. Fue conquistado el hospital de San Estanislao y a las 14:00 cayó la barricada en Wolska esquina de Młynarska, atacada por detrás (desde el este y sur).
          Los destacamentos del distrito Wola del AK se retiraron de las barricadas en la línea de Młynarska a la c. Gibalskiego y a la región del cementerio evangélico. Quedó herido el comandante el distrito, el mayor Tarnowski, tomó el mando el jefe del estado mayor, el teniente Jerzy Dominiuk “Wilnianin”. Dominó la situación. Los insurrectos conquistaron el hospital Karol y Maria y prepararon para la defensa el cruce de Gibalskiego y Żytnia. El mando lo tomó el capitán Wacław Stykowski “Hal”.
          Los pelotones de AL de la barricada en el cruce de Wolska y Młynarska se retiraron a la c. Ogrodowa, donde cooperando con los anteriormente retirados subdestacamentos del AK del teniente “Ostoja”, empezaron a organizar la defensa. Alrededor de las 17:00 la situación se hizo más estable, el ataque alemán perdió fuerza y se quedó por el sur, en la c. Górczewska, y por el oeste, en Młynarska.
          A las 18:00, al oeste del cementerio evangélico, en dirección hacia Wolska, comenzó el contraataque de los destacamentos de “Radosław” en el que participaron los subdestacamentos de los batallones “Parasol”, “Czata 49” y “Pięść”, así como los insurrectos del capitán “Hal”. Desgraciadamente, el ataque polaco fue roto en la región de la colonia Wawelberg cerca de Górczewska y en la región del hospital de San Lázaro. No obstante, el ataque consiguió detener la marcha de las tropas enemigas, haciendo posible una parcial evacuación de los heridos y de la población civil. A medianoche la orden de evacuación la recibió el hospital Karol y Maria.
          Durante las luchas en el recinto del gueto, el batallón “Zośka”, reforzado por los dos tanques tomados al enemigo conquistó a las 17:00 el campo de concentración en la c. Gęsia, liberando a unos 350 prisioneros judíos, en la mayoría extranjeros: rumanos, húngaros, checos, holandeses y otros (también 24 mujeres). Los judíos liberados pasaron a retirarse junto con los insurrectos al Casco Antiguo.





Los soldados del batallón “Zośka” en el campo Gęsiówka.


          En la dirección sur del ataque, los alemanes volvieron a utilizar a la población civil como escudos humanos. Testimonio de Alicja Bajdasiuk:
          “Ardor del sol, bochorno de las casas ardiendo en llamas era insoportable... Desde la plaza Kercelego los nuestros hacían fuego hacia Towarowa. Los alemanes nos detuvieron y formaron de nosotros una barricada de escudos humanos.
          Bajo la amenaza de fusilamiento nos hicieron extrendernos a lo ancho de la calle. De espaldas a los nuestros, estábamos de rodillas o en cuclillas, y los alemanes tendidos delante o de rodilla hacían fuego a través de nosotros hacia la plaza Kercelego.
          Éramos 23, incluidos dos niños. Es difícil de describir lo que sufrimos durante las dos horas que duró la acción. Todos, preparados para la muerte, rezábamos en voz alta el rosario. Las balas volaban encima de nuestras cabezas, junto a las orejas, entre nosotros. El ruido de los fusiles alemanes nos dejó sordos, a cada momento temíamos la muerte”.


          A pesar de la resistencia heroica de los destacamentos de los insurrectos, el 5 de agosto por la noche los alemanes llegaron a la plaza Kercelego. A las 19:00 llegó a Wola el general SS Erich von dem Bach. Su estado mayor tomó sede en Sochaczew, una localidad al oeste de Varsovia.

          Ya desde la madrugada en las conquistadas calles de Wola comenzó una masacre de la población civil y la quema sistemática de las casas. En un sólo día, el sábado 5 de agosto, los alemanes asesinaron en Wola a un total de 20.000 habitantes.

          La noche del 5 al 6 de agosto, los efectivos de los insurrectos sufrieron modificaciones importantes. La parte básica, e.d. la región n.o 2 del capitán “Hal” con unos 140 soldados, se retiró a la c. Krochmalna, para unirse a la agrupación del capitán “Sosna” que operó allí. Algunos plutones de las regiones n.o 2 y 3 se hallaron en la c. Ogrodowa, y pasaron a formar parte de los efectivos del distrito Śródmieście (el centro de la ciudad). Los plutones de la Región n.o 3 se unieron a la agrupación “Radosław”. En esa situación, la defensa de los últimos sectores libres de Wola quedó en manos de los batallones de la agrupación “Radosław”.

          El 6 de agosto a las 6:00, los alemanes procedieron al ataque a lo largo de la c. Młynarska y por la plaza Kercelego, al centro de la ciudad. Los batallones de la brigada Dirlewanger en encarnizadas luchas se abrieron paso por las c. Chłodna y Elektoralna hacia la plaza Żelaznej Bramy. Por la tarde los alemanes llegan a la Hala Mirowska y se abren paso a través de los Jardines Sajones al palacio Brühl. El general Stahel y el gobernador Fischer reciben el “rescate” con suma alegría porque el destacamento que defendía el edificio estaba al borde de ser roto.
          En la línea de la c. Wronia, hasta muy entrada la tarde, siguen luchando los destacamentos de AL, retirados de Wola, bajo el mando y reforzados por los destacamentos del mayor “Ryszard” que llegó desde el Casco Antiguo.
          Los alemanes persiguiendo la liberación completa de las arterias este-oeste y asegurarlas por norte y sur, atacaron a los cementerios por el sur desde la línea de la c. Wolska, en el sector a partir de Okopowa y Młynarska, y por el oeste, a partir de la línea de la c. Płocka a lo largo de Długosza y Żytnia. El ataque concéntrico fue apoyado por los tanques y el fuego de los lanzagranadas y la artillería.


El ataque alemán

          Al principio, los insurrectos mantenían las posiciones a lo largo de Górczewska y, después, de Żytnia. El asalto alemán directo a los cementerios comenzó a las 14:00 desde la línea de Żytnia y Młynarska. En el cementerio evangélico irrumpieron los grupos de asalto alemanes. Hasta las 16:00 los insurrectos se vieron forzados a abandonar el cementerio y retirarse a la c. Okopowa.
          Con el fin de reconquistar las posiciones perdidas, a las 18:00 comenzó el contraataque polaco, llevado desde el cementerio judío, en el que participaron los plutones del batallón “Zośka”. El contraataque apoyado por el fuego a lo largo de la c. Okopowa consiguió reconquistar a los dos cementerios. Los alemanes sufriendo pérdidas se retiraron en las c. Żytnia y Młynarska, dejando muchas armas y municiones. El terreno por el oeste, a lo largo de Młynarska hasta Żytnia, lo ocuparon plutones de los batallones “Pięść” y “Parasol”; a lo largo de Żytnia y Leszno, desplegó sus posiciones el batallón “Czata”. El “Miotła” ocupó la posición del este. El tramo norte de aquel rectángulo, desde la barricada en la c. Sołtyka, pasando por el cementerio judío hasta Okopowa, lo ocuparon los subdestacamentos del “Broda”.
          Alrededor de las 15:00, los alemanes conquistaron el hospital de niños Karola y Marii. Una parte de los heridos fueron asesinados, el personel y los demás heridos fueron echados fuera y encaminados a todo correr por la c. Korczewska al hospital Wolski. El hospital Wolski recibía hasta el 24 de octubre a los heridos salvados de los distritos de la ciudad que eran derrotados y a medida de sus posibilidades, prestaba ayuda a la población conducida a través del punto de tránsito en la iglesia de San Adalberto hacia el campo de tránsito en Pruszków.
          Al progresar la conquista de Wola el domingo 6 de agosto por las formaciones de Reinefarth y Dirlewanger, la masacre de los civiles, enfermos y heridos en los hospitales continuó.


La situación de Wola los 5-7 de agosto

          Por la noche volvió en un tanque a Wola el general Reinefarth que después pasó a preparar la acción de proteger la arteria que sería conquistada al día siguiente.

          El 7 de agosto el general Reinefarth continuó desde la madrugada el ataque en Wola “limpiando” la región de las calles de Chłodna, Ogrodowa, la plaza Mirowski, las Hale Mirowskie y la plaza Żelaznej Bramy. Siguió la matanza masiva de la población civil y los ajusticiamientos de Chłodna, Elektoralna y en las Hale Mirowskie.


El general Reinefarth al lado de su carro de comandancia.

          El contraataque polaco en la región de la plaza Mirowski realizado por el mayor Stanisław Steczkowski “Zagończyk” alcanzó ciertos logros y causó considerables pérdidas alemanas en hombres, sin embargo, finalmente fue rechazado en la dirección de la c. Grzybowska.
          Los soldados de la agrupación del teniente coronel “Radosław”, libraron dura batalla por el cementerio calvinista (el batallón “Parasol”) y por las posiciones en el gueto (el batallón “Zośka”).
          El éxito del día fue para los alemanes el aislamiento de la región de los cementerios y el Casco Antiguo, del centro de la ciudad.

          El 8 de agosto empezó a cobrar fuerza el empuje alemán en la región de los cementerios por la c. Wolska. Las tropas de Reinefarth, apoyadas por algunos tanques, presionaban por el sur a lo largo de Okopowa y Karolkowa. Por el oeste, los grupos de combate alemanes se acercaban a los cementerios en el sector desde Długosza hasta Sołtyka, apoyados por el fuego del tren blindado de la línea de ferrocarril periférica. Un grupo de los insurrectos al mando del subalferez Andrzej Sowiński organizó una salida desde el cementerio judío para destruir aquel tren, sin embargo el ataque fracasó, el grupo de salida sufrió considerables pérdidas: 6 bajas.
          Alrededor de las 10, los alemanes llegaron por el sur a la línea de la c. Żytnia y por el noroeste, a la región de la confluencia de Młynarska y Ostroroga. Todo el día duraron las duras luchas de la agrupación “Radosław” contra las tropas enemigas que empujaban por el oeste y sur en la proximidad de Okopowa y de los cementerios. Al cabo de 7 horas de una lucha encarnizada, los subdestacamentos de los batallones “Pięść” y “Parasol” abandonaron la parte sur de los cementerios en Żytnia y se retiraron a la línea de la c. Mareckiego, donde resistieron hasta las 19, cediendo ante la superioridad de los efectivos del enemigo, y retirándose al cementerio judío.
          Antes de las 20, el batallón “Zośka” lanzó por la región de la c. Spokojna un contraataque que rechazó a los alemanes. Las posiciones defensivas en los cementerios fueron recuperadas. Tras romper la defensa en Żytnia, los insurrectos reforzaron sus posiciones en la escuela en Okopowa 55a y en la curtiduría Pfeiffer. Fueron gravemente heridos el mayor “Waligóra” y el comandante del “Parasol”, el capitán Adam Borys “Pług”. Durante la noche, el severamente desangrado batallón “Czata 49” es retirado de las posiciones en la región de Karolkowa y dirigido a la c. Stawki.

          El 9 de agosto, los destacamentos de la agrupación “Radosław” con mil insurrectos bien armados, pero agotados, mantuvieron sus posiciones en la región de Powązki, defendiendo en severa lucha la región delante del Casco Antiguo. El batallón “Parasol” fue desplazado al gueto desde el palacio Mostowskich hasta la línea de la c. Gęsia. La posesión de la región de la c. Stawki fue alternando constantemente.
          El gobernador del Distrito de Varsovia Ludwig Fischer junto con sus empleados huyó en un tanque del palacio Brühl a las afueras de Varsovia. En la plaza Żelaznej Bramy y en la c. Chłodna, los insurrectos hicieron fuego a los alemanes. Fischer quedó levemente herido, su ayudante, Dr. Hummel, fue muerto.

          El 10 de agosto, ya desde la madrugada, comenzaron los ataques alemanes a lo largo de Okopowa, a la curtiduría de Temler y a la escuela en Spokojna. A pesar de los ataques repetidos, la agrupación “Radosław” mantuvo sus posiciones el la c. Okopowa, en el cementerio judío y en la c. Stawki.
          La artillería del tren blindado alemán durante todo el día hizo fuego al terreno del gueto y del Casco Antiguo. Tras ser rechazados los ataques, los alemanes dejaron de actuar al caer la noche y hasta la mañana siguiente.

          El 11 de septiembre por la madrugada, los alemanes congregaron unos efectivos enormes y lanzaron un asalto sistemático a las posiciones polacas por el sur, oeste y norte. A las 4:00 conquistaron el punto de resistencia de los insurrectos en la confluencia de las c. Ostroroga y Młynarska y, a continuación, la parte norte del cementerio Powązki.





El ataque alemán por la c. Powązkowska


          Los insurrectos quedaron relegados a la defensa perimétrica en derrededor de la escuela en Okopowa 55, la llamada “Fortaleza”. En aquella región, hasta las 16:00, los polacos rechazaron unos quince ataques.

          Ante el cambio de situación en la región de la c. Stawki y en otros sectores, los plutones polacos bajo la protección de grupos designados del batallón “Zośka” empezaron a abandonar las últimas zonas de Wola. Al caer la noche, con enormes pérdidas en bajas y heridos, los destacamentos se retiraron hasta Stawki. Pereció el comandante de “Miotła”, el capitán Franciszek Władysław Mazurkiewicz “Niebora”, resultó herido el teniente coronel “Radosław”. Por la noche del 11 de agosto todo el territorio de la Wola de aquel entonces fue ocupado por los alemanes.


La situación en Wola el 11 de agosto.

          Varios días de encarnizadas luchas en la c. Stawki, cuando los edificios pasaban de mano en mano, consiguieron detener a las fuerzas alemanas antes de entrar en El Casco Antiguo, haciendo posible la reorganización de los restos de los destacamentos retirados de Wola y preparar la defensa del Casco Antiguo (o la Ciudad Vieja, o sea Stare Miasto o Starówka).

          Después de conquistar Wola, los alemanes pusieron en el parque Sowiński el más pesado mortero autopropulsado “Karl” que desde el 15 de agosto fue utilizado para hacer fuego al Casco Antiguo y el Centro de Varsovia. El mortero lanzaba proyectiles del calibre de 600 mm, de 2100 mm de altura y 2.200 kilos de peso.





El mortero “Karl” en el puesto en el parque “General Sowiński”


          El proyectil atravesaba varios pisos y explotaba por lo general en la planta baja, destruyendo el edificio entero y llenando los sótanos de cascotes. Uno dio en la casa en la c. Moniuszki 8, donde se hallaba el famoso restaurante “Adria”. El proyectil atravesó varios pisos, cayó en el restaurante situado en el sótano y... se quedó allí. A continuación fue desmontado por los pirotécnicos polacos, aprovechando su carga explosiva para la producción de las granadas para los insurrectos. Otro dio en el edificio más alto de la Varsovia de aquella época, el hotel Prudential. El momento fue fotografiado por Sylwester Braun seud. “Kris”.


El edificio de Prudential alcanzado por un proyectil del “Karl”

          Muchos de los proyectiles del Karl no explotaron porque estaban destinados a destruir enormes fortificaciones de hormigón, mientras que las paredes de las casas de vecinos de Varsovia eran demasiado delgadas como para detonar la espoleta del proyectil. La otra causa fueron los actos del sabotaje de los trabajadores forzados en el Tercer Reich, reclutados de la población de los países conquistados, que trabajaron en las fábricas de armamento alemanas.

          Durante las luchas del levantamiento en Wola, dos iglesias tuvieron una importancia particular.

          La iglesia de San Lorenzo, situada en el recinto del Reducto 56, iba a cumplir una misión importante en los planes estratégicos del Levantamiento de Varsovia.


La iglesia de San Lorenzo de Wola (foto: J. Mańkowska)

          En la rectoral se halló la sede de la Comandancia del Distrito del AK, que debía recibir y desarrollar la cooperación con el desembarco aéreo de la 1ª Brigada Independiente Paracaidista del general Sosabowski de las Fuerzas Armadas Polacas en el Oeste (que finalmente fue destinada, en vez de a Varsovia, a Arnhem...).


La rectoral de la parroquia de San Lorenzo de Wola (foto: J. Mańkowska)

          El desembarco del grupo especial no se produjo y la iglesia fue lugar de una de las tragedias de Wola. El 5 de agosto, los alemanes fusilaron allí a 40 soldados del AK y al párroco, el padre capitán Mieczysław Krygier.





El padre capitán Mieczysław Krygier y la lápida conmemorativa dedicada a su recuerdo (foto: J. Mańkowska)


          En el cementerio de la parroquia y al lado de la iglesia, los alemanes cometieron una serie de fusilamientos en masa de la población civil.
          Después de la masacre en el recinto de la iglesia de San Lorenzo, los alemanes ocuparon la XXII Comisaría de la Policía Azul marino en Wola, en la c. Wolska 147, cuyos funcionarios colaboraban con el Ejército Nacional. Presta declaración el testigo Wacław Piórkowski:
          “... El 5 de agosto de 1944, en la zanja del terraplén en el cementerio ortodoxo, los alemanes fusilaron a 16 policías y a 2 civiles (detenidos en la XXII Comisaría de la Policía Estatal en Wola). Sus cadáveres fueron exhumados por la Cruz Roja Polaca, entre otros pereció allí mi padre, Władysław Piórkowski. La comisaría fue una célula organizada del AK. El padre Krygier que escondía en el coro de la iglesia de San Lorenzo a unos insurrectos heridos, pidió por teléfono a la Comisaría llevar a los heridos... Con toda probabilidad, los alemanes interceptaron la llamada y al salir de la comisaría, rodeado y arrestado el grupo, lo fusilaron en el terraplén.”

          La iglesia de la parroquia de San Adalberto en la c. Wolska 76 quedó parcialmente destruida durante el asedio de Varsovia en 1939. Durante el levantamiento, los alemanes organizaron allí un campo de tránsito para la población evacuada de Varsovia.


La iglesia de San Adalberto de Wola

          En el terreno al lado de la iglesia fueron ejecutados una serie de ajusticiamientos masivos, quemándose los cadáveres en la c. Sokołowska 5. El campo funcionó desde los primeros días de agosto hasta la capitulación del levantamiento. La población de los distritos conquistados sucesivamente por los alemanes fue enviada allí, desde donde los varsovianos eran deportados al campo en Pruszków.


La población civil conducida por la c. Wolska hacia el campo en Pruszków (una localidad situada cerca de Varsovia)

          A consecuencia de la caída de Wola y de conquistar el enemigo el eje: Wola-Jardines Sajones-Krakowskie Przedmieście-puente Kierbedzia, las acciones del levantamiento se enfocaron en tres grandes centros, mal comunicados. Eran los distritos de: el Centro (con Powiśle y Czerniaków), Mokotów, y el Casco Antiguo con Żoliborz y Kampinos.

          Después de la caída de Wola, los insurrectos de Varsovia resistieron a las tropas alemanas aún durante varias semanas. La capitulación se firmó el 2 de octubre de 1944, al cabo de 63 días de lucha. Después, llevados los insurrectos al cautiverio y deportados de la ciudad varios centenares de miles de civiles, la capital de Polonia fue sistemáticamente destruida por los alemanes. Sólo el 17 de enero de 1945, a la ciudad muerta y arrasada, entraron las tropas soviéticas con el 1º Ejército del Ejército Polaco.

          Con el fin de conmemorar el hecho de aplastar el Levantamiento de Varsovia de 1944, los alemanes fundaron una condecoración especial “Warschauer Schield”, diseñada, según dicen, por el mismo Adolf Hitler en persona. Con esta condecoración eran honorados todos los miembros de la Wehrmacht y las SS que tomaron parte en las luchas contra los insurrectos polacos y la llevaban en la manga izquierda del uniforme. A los autores principales del “éxito” Himmler condecoró con la suprema insignia del Tercer Reich: el SS-Gruppenführer Heinz Reinefarth recibió por el “valor y méritos de guerra” las Hojas de Roble para la Cruz de Caballero.




autores:
Maciej Janaszek-Seydlitz
Jerzy Janowski
Janina Mańkowska

traducción: Łukasz Szulim



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